LIMITACION DEL USO DE TELÉFONOS CELULARES EN LAS ESCUELAS SECUNDARIAS INTRODUCCIÓN
El uso del teléfono celular en las escuelas secundarias representa una realidad compleja y desafiante. Si bien reconozco que estos dispositivos pueden ser herramientas valiosas para la investigación, la comunicación y el acceso a la información, me preocupa profundamente el impacto negativo que su uso desmedido tiene en los adolescentes y jóvenes. La falta de autocontrol y el uso abusivo de los celulares terminan por obstaculizar el aprendizaje, alejando a los estudiantes de la interacción con sus pares, del desarrollo del pensamiento crítico y de las prácticas fundamentales de lectura, investigación y escritura. El uso de teléfonos celulares en el aula ha aumentado significativamente, afectando la atención y el rendimiento académico de los estudiantes. La tecnología, y en particular los teléfonos celulares, se han convertido en herramientas esenciales de comunicación y aprendizaje en la vida cotidiana de los adolescentes y jóvenes. Sin embargo, su uso irresponsable puede tener efectos adversos en el desarrollo cognitivo y en el rendimiento académico durante las horas de estudio. La importancia de la tecnología y la comunicación radica principalmente en la conexión y el acceso instantáneo a la información. Los teléfonos, con su gran capacidad operativa, permiten esta comunicación y acceso a una vasta cantidad de información disponible en la web, accesible para cualquier persona en cualquier momento, sin limitaciones. Como herramienta, los teléfonos celulares ofrecen soluciones a situaciones complejas donde la comunicación puede estar ausente. En la actualidad, en el contexto de la cuarta revolución industrial, donde predominan nuevos modos de trabajo, comunicación y relaciones, el uso adecuado de la tecnología es fundamental para fomentar habilidades digitales cruciales en el futuro laboral de los jóvenes. Muchos profesionales de la educación comprendemos que preparar a los estudiantes para un entorno laboral cada vez más digitalizado es esencial. Como autor de siguiente trabajo, considero urgente abrir un debate serio y responsable sobre este tema, que permita repensar el rol de la tecnología en el aula y avanzar hacia la construcción de políticas públicas que regulen su uso, priorizando siempre el bienestar y el desarrollo integral de los estudiantes.
PUERTAS ADENTRO
La realidad dentro de las aulas es diferente a lo que muchas veces se menciona. El manejo del teléfono celular en las escuelas es muy dispar, mientras que en el ciclo básico tiende a ser más posible controlar su uso, no así en los cursos superiores (entre 15 y 18 años) donde la limitación se vuelve mucho más difícil y compleja. En estos casos, es frecuente que los estudiantes se nieguen o no se comprometan a seguir las sugerencias o directivas sobre el uso del teléfono en clase. Además, la falta de respuesta por parte de los padres complica aún más la situación. Si bien no todos los alumnos presentan esta actitud, sí existe una tendencia significativa a no acatar las órdenes del docente, o bien desde una clase llaman a sus padres para ser retirados, sin que nadie se entere del equipo docente. El docente, por su parte, se encuentra con pocas herramientas para abordar el problema y su autoridad puede verse cuestionada, lo que genera una relación conflictiva y retrasa el trabajo educativo. No existe una coordinación oficial ni directivas claras al respecto, y la postura de los padres frente a la problemática dentro de la escuela hace que el uso del celular sea desigual. En definitiva, no se puede obligar a los alumnos ni exigirles que entreguen su teléfono durante la clase.
OTROS PAISES
Existen otros países que vienen tomando medidas sobre esta realidad, en la que implementaron políticas concretas de suspensión del uso del teléfono celular. Ejemplos Internacionales
• En Sudamérica, algunos países que han tomado medidas para restringir el uso de teléfonos celulares en las escuelas son: • Argentina: Algunas provincias han implementado normativas que limitan el uso de celulares durante el horario escolar en ciertas instituciones.
• Uruguay: Ha habido iniciativas en algunas escuelas para promover un uso responsable de la tecnología y limitar el uso de celulares en el aula.
• Brasil: Algunas escuelas han adoptado políticas que prohíben el uso de teléfonos móviles durante las clases para mejorar la concentración de los estudiantes.
• Chile: Además de las restricciones mencionadas anteriormente, se han promovido campañas para reducir el uso de celulares en el entorno escolar. Hay documentación de estudios sobre el efecto cognitivo en los niños y adolescentes. Distintos países como Finlandia, Noruega ya prohibieron el uso de celulares en las escuelas. Varios países han avanzado en la regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas. Francia, por ejemplo, implementó la prohibición en 2018; en Italia, los profesores recogen los smartphones de los alumnos al comienzo de la jornada; Finlandia y los Países Bajos tienen previsto introducir la prohibición en 2024.
A partir de las conclusiones observadas en estos países, la UNESCO ha recomendado una prohibición mundial de los teléfonos inteligentes en las aulas. A nivel internacional, países como Francia, Italia, Países Bajos y China ya han prohibido el uso de celulares en las escuelas, mientras que otros continúan debatiendo el tema. En 2023, la ministra de Escuelas de Suecia, preocupada por el deterioro en la comprensión lectora, decidió reorientar el gasto en educación digital hacia la inversión en libros, reforzando la importancia de priorizar el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de los estudiantes. La decisión del Gobierno porteño, según informa el diario INFOBAE, de prohibir el uso de celulares en las escuelas para estudiantes de primaria y secundaria ha reabierto el debate sobre los efectos de estos dispositivos y su real utilidad en el aula. Esta discusión abarca argumentos que tocan la salud, el aprendizaje y la socialización, es decir, aspectos cruciales para el desarrollo integral y el bienestar de los chicos (Dillon, 2024).
El verdadero desafío consiste en encontrar un equilibrio entre los beneficios de la tecnología y los riesgos asociados a su uso inapropiado. Investigaciones recientes indican que el uso excesivo de celulares en el aula puede obstaculizar la atención de los estudiantes, activando mecanismos cerebrales primitivos que desvían la concentración hacia estímulos cambiantes y ruidosos, típicos de las pantallas. Esta distracción continua no solo compromete el aprendizaje, sino que también tiende a aumentar la ansiedad y el aislamiento social, especialmente entre los adolescentes (Goldin, 2024). Informe del CONICET (2024). El 54% de los y las estudiantes argentinos de 15 años declaró distraerse con dispositivos digitales en clases y el 46%, distraerse por compañeros que los utilizan. Ambos porcentajes son los más altos entre los alumnos de los 80 países que participaron de PISA.
La resolución de la Ciudad de Buenos Aires menciona, que, en Argentina, los casos de las provincias de San Juan y Mendoza, se definió una “utilización acotada “de los teléfonos: se restringió el uso en el aula, pero se permite su uso en otros espacios (comedor y los recreos). Además, la medida retoma recomendaciones y evidencia de la Sociedad Argentina de Pediatría y de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Unesco y las pruebas PISA de la OCDE. En 2006 la entonces directora general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Adriana Puiggrós, había prohibido los celulares en todas las escuelas bonaerenses, desde nivel inicial hasta secundaria. En aquel momento, los celulares eran muy distintos a los que conocemos actualmente, su argumento había sido que su uso “descentra y desconcentra el proceso de enseñanza aprendizaje”. Esa prohibición fue revertida 10 años después, bajo la gestión de Alejandro Finocchiaro, en un escenario en el que ya se habían generalizado los smartphones, y una línea de aparatos electrónicos diferentes, cuyo manejo y operatividad era muy distinta al de los viejos teléfonos (Infobae, 2024).
En nuestro entorno de localía se presentan realidades en la que debemos abordar de manera conjunta entre padres, escuelas y el Estado: el impacto del uso abusivo de teléfonos en el aprendizaje escolar, especialmente en los alumnos de las escuelas secundarias.
El origen de este trabajo radica en la observación de que la utilización del teléfono durante la jornada escolar no ha dado resultados positivos, ya que ha generado dificultades tales como: Distracción y Pérdida de Atención
• El uso constante de teléfonos celulares durante las horas de clase conduce a la distracción, afectando la capacidad de los estudiantes para concentrarse en las actividades académicas. Estudios han demostrado que la multitarea reduce la eficacia del aprendizaje y la retención de información.
• Además, el uso excesivo de dispositivos puede limitar las interacciones entre los estudiantes, afectando habilidades críticas como la empatía y la comunicación. Problemas de Salud
• La exposición constante a redes sociales y mensajes también puede contribuir a problemas de ansiedad y depresión, impactando el bienestar general de los estudiantes. Asimismo, se presentan conflictos, amenazas, insultos y ofensas entre alumnos a través de redes sociales o mensajerías directas. Ciberacoso
• La prohibición del uso de celulares puede ayudar a disminuir los casos de ciberacoso, ya que muchas interacciones negativas ocurren a través de redes sociales. Un entorno escolar más seguro y libre de acoso promueve un mejor clima laboral y académico. Juegos
• El uso de teléfonos para juegos y entretenimiento, así como la participación en apuestas en casinos virtuales y el seguimiento de personajes e influencers, representa otro desafío. Microtransacciones y Gasto Excesivo
• Muchos videojuegos gratuitos ofrecen compras dentro de la aplicación. Esto genera que los niños usen dinero real para comprar elementos virtuales. Los riesgos de la práctica incluyen: • Gastos inesperados: Los niños pueden gastarse una gran cantidad de dinero sin que lleguen a comprender el valor real de lo que compran.
• Publicidad engañosa: Existen algunos videojuegos, por ejemplo, que pueden tener técnicas de marketing para incentivar las compras impulsivas. Impacto en la Salud y Mente
• El tiempo excesivo frente a las pantallas puede generar efectos negativos para la salud física y psíquica de los niños.
Algunos de ellos son:
• Dificultad en el sueño: La exposición a las pantallas antes de dormir puede dificultar el sueño y, por tanto, generar un impacto en el bienestar.
• Estrés y ansiedad: La presión que puede generar la necesidad de ganar o la competencia en algunos videojuegos, puede generar ansiedad. Violencia en los Videojuegos
• Hay títulos en línea cargados de escenas con contenido violento explícito. Esto podría generar efectos negativos en la forma de ser y actuar de los niños.
Algunos de los efectos pueden ser:
• Desensibilización a la violencia: La exposición a comportamientos violentos puede llegar a generar una disminución de la empatía y una mayor tolerancia a la violencia.
• Imitación de agresividad: El niño puede intentar reproducir conductas que ha visto en el juego, pero sin ser consciente de cuáles son las consecuencias en la vida real. Por último, el constante “scrolling” de la pantalla, sin control, dificulta la atención plena y la conexión con el entorno educativo. El resultado es negativo el uso para el trabajo áulico. Negar o prohibir completamente el uso de teléfonos celulares no es la solución adecuada. En cambio, limitar su uso durante las horas de formación escolar es una medida más efectiva para potenciar el desarrollo académico, cultural y social de los estudiantes. Esta estrategia promovería un entorno propicio para el aprendizaje, fomentando interacciones significativas y el desarrollo de habilidades críticas.
Basado en consultas a familias y docentes, se propone establecer políticas claras que restrinjan el uso de celulares en el aula, especialmente en el distrito de Coronel Dorrego. Es esencial que cualquier emergencia sea gestionada por la escuela, asegurando así un ambiente educativo más saludable, productivo y seguro para todos los estudiantes, lo que se llamaríamos un buen clima aúlico. La limitación del uso de teléfonos celulares durante el horario de clases puede contribuir a mejorar la concentración, facilitar la interacción social y reducir el ciberacoso. Involucrar a padres, docentes y estudiantes en esta discusión es crucial para que todos comprendan la importancia de esta medida y se sientan parte del cambio.
Se realizó una consulta local, en personas adultas sobre el uso de celulares en el ámbito escolar, lo que permitió identificar preocupaciones y percepciones valiosas sobre el impacto de estos dispositivos en el vínculo entre los estudiantes y su entorno.
¿Cuál es tu relación con el estudiante? Gráfico 1. Fuente de elaboración Luis R. Balderrama.
¿Cree que el uso de celulares en el aula afecta el rendimiento académico de los estudiantes?
Gráfico 2. Fuente de elaboración Luis R. Balderrama. El 82% de los adultos consultados respondió afirmativamente, mientras que solo el 11,5% consideró que no, y el resto expresó dudas o falta de certeza. Estos resultados reflejan una preocupación mayoritaria en la comunidad adulta sobre el impacto negativo que puede tener el uso de celulares en el proceso de aprendizaje. La percepción predominante es que la presencia de estos dispositivos en el aula genera distracciones, dificulta la concentración y afecta la calidad del vínculo entre los estudiantes y el entorno escolar. Además, el alto porcentaje de respuestas afirmativas coincide con estudios y recomendaciones de organismos internacionales, que advierten sobre los riesgos asociados al uso excesivo de tecnología durante las horas de clase. Por lo tanto, estos datos respaldan la necesidad de establecer políticas claras que regulen el uso de celulares en las escuelas, promoviendo un ambiente más propicio para el aprendizaje y el desarrollo social de los estudiantes.
Gráfico 3. Fuente de elaboración Luis R. Balderrama. Los resultados de la consulta reflejan que el 75,4% de los adultos identificó la distracción y el uso de juegos como el principal problema relacionado con el uso de celulares en el aula, mientras que el 31,1% mencionó dificultades en la comunicación, el resto de los datos observan conflictos y peleas, apuestas en línea, ciberacoso. Estos datos evidencian que la presencia de celulares no solo afecta la atención y el rendimiento académico de los estudiantes, sino que también interfiere en la calidad de las interacciones sociales dentro del aula. La distracción generada por los dispositivos y el acceso a juegos limita la participación activa en las actividades escolares, mientras que los problemas de comunicación pueden dificultar el desarrollo de habilidades sociales y el vínculo entre los estudiantes y sus docentes. Por lo tanto, estos resultados respaldan la necesidad de establecer medidas que regulen el uso de celulares en el ámbito escolar, promoviendo un entorno más propicio para el aprendizaje y la convivencia.
Gráfico 4. Fuente de elaboración Luis R. Balderrama. El 41% de los adultos planteó prohibir el uso de celulares durante las clases, mientras que el 29,5% sugirió orientar su uso de manera responsable, y el resto de las opiniones se inclinaron por establecer acuerdos entre los distintos actores escolares. Estos resultados muestran que existe una tendencia mayoritaria a limitar el uso de celulares en el aula, ya sea a través de la prohibición directa o mediante la orientación y regulación de su uso. En conjunto, estas medidas buscan garantizar un ambiente propicio para el aprendizaje, la convivencia y el desarrollo integral de los estudiantes.
Para Finalizar Considero fundamental abrir un debate amplio y participativo que permita encontrar soluciones conjuntas entre todos los actores responsables, con el objetivo de construir un entorno escolar más saludable y favorable para el aprendizaje. El desarrollo cognitivo de los adolescentes se ve fortalecido por la interacción cara a cara y el compromiso en actividades grupales, aspectos esenciales para su crecimiento social y emocional. Promover la educación sobre el uso responsable de la tecnología, a través de talleres y actividades específicas, resulta clave para que los estudiantes comprendan tanto los beneficios como los riesgos asociados al uso de dispositivos digitales. Fomentar hábitos saludables, como la reducción del tiempo de pantalla, puede contribuir significativamente a mejorar la salud mental y el bienestar general de los jóvenes. Asimismo, es imprescindible incentivar la actividad física y el tiempo al aire libre, en lugar de permanecer en entornos digitales.
Estas prácticas no solo mejoran la concentración, sino que también favorecen la interacción social, reducen el ciberacoso y aumentan la productividad escolar. Las interacciones personales deben ser promovidas mediante propuestas que requieran el vínculo directo entre los estudiantes, fortaleciendo así sus habilidades sociales y emocionales. En definitiva, la tecnología puede enriquecer el proceso educativo si se utiliza de manera responsable. Sin embargo, es necesario establecer límites claros durante las horas de clase para proteger el desarrollo cognitivo y emocional de los adolescentes.
La implementación de políticas que restrinjan el uso de teléfonos celulares contribuirá a crear un ambiente educativo más concentrado y saludable, en línea con los objetivos de calidad educativa que buscamos alcanzar como sociedad. Como dice Campbell. Este contexto plantea interrogantes sobre la capacidad de los sistemas educativos para adaptarse a las nuevas realidades digitales y garantizar que la integración tecnológica en el aula sea beneficiosa, la ausencia y la falta de una regulación Estatal clara y coherente, dificulta el análisis de los efectos reales del uso de celulares en el aula. Campbell et al. (2024).
Bibliografía
Andrea Paula Goldin (CONICET y Laboratorio de Neurociencia, Universidad Torcuato Di Tella), María Sol Alzú (Observatorio de Argentinos por la Educación) y Leyre Sáenz Guillén (Observatorio de Argentinos por la Educación).
Alfredo Dillon. www.infobae.com/educacion/2024/08/10/celulares-en-la-escuela-por-que-no y-por-que-si-segun-los-expertos Ángel Sánchez Fuentes. Licenciado en Ciencias Biológicas. Ttps://www.educapeques.com/recursos/lado-oscuro-de-los-juegos-en-linea.html
Luis R. Balderrama Licenciado en Ciencias Políticas.
Profesor de Trabajo y Ciudadanía EES- DGCyE Pcia de Buenos Aires
Diplomado en Economía Política y Relaciones del Trabajo UBA_CEPA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario